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Roma Antigua – La Expansión y la Cultura Romana

Categoría: Historia junio 11, 2018

En la Imágen: Estatua dedicada a Julio César. Estatuas, pinturas monumentos, etc., son considerados parte de la Cultura romana.

Cultura Romana:

El Arte: Los romanos decoraron sus edificios con hermosos murales que pintaban al fresco y que luego cubrían con capas de cera para resaltar el color. Las escenas preferidas eran los paisajes, los retratos y los cuadros de costumbres, aunque no faltaban imitaciones arquitectónicas y raras combinaciones de objetos naturales.

Para revestir los muros o los pisos de sus viviendas, los romanos crearon coloridas composiciones mediante la técnica del mosaico.

Gran parte de los testimonios pictóricos de la civilización romana se han hallado en las ruinas de Herculano y Pompeya, dos ciudades de gran importancia para los romanos, destruidas por la erupción del volcan Vesubio en el año 79 d. C.

Para realizar sus mosaicos los romanos empleaban teselas, piezas que al unirse formaban dibujos.

 

Estatuas: Los romanos usaron la escultura griega como referencia para hacer sus estatuas. Ellos, sin embargo, pudieron mejorar la técnica usada por los griegos logrando resaltar en sus estatuas el realismo de la expresividad y el caracter de los personajes representados. De esta manera podían hacer que las personas vieran como era la personalidad o la imagen de esta persona. 

Arquitectura: Los romanos se destacaron por realizar diferentes edificaciones que resaltaban solidez y belleza, estas eran obras arquitectónicas muy innovadoras para la época. Hoy en día, se siguen utilizando gran parte de sus conocimientos y técnicas para la construcción. Dentro de sus obras más destacadas podemos encontrar el foro romano, los acueductos, las termas y los arcos de triunfo.

 

La Expansión de la Cultura Romana:

Un rasgo característico de las conquistas romanas fue el respeto por las formas culturales de los pueblos que sometían. Pero, mediante la difusión de sus modelos políticos, su lengua, las normas jurídicas, el arte y una economía de conjunto, logró cristalizar la formación de un espacio cultural romano que se mantuvo vigente durante varios silos.

Romanización:

La expansión de la cultura romana recibió el nombre de romanización y, en  su transcurso, Roma también incorporó elementos culturales de los pueblos conquistados, sobre todo de la tradición helenística.

Una de las formas de expandir su cultura por los terrenos dominados fue el uso de una lengua común; el latín. Esta lengua comenzó a hablarse en casi todos los pueblos bajo control romano excepto en los que estaban ubicados en el oriente, ya que allí el griego siguió siendo la lengua principal.

 

El Derecho romano:

Los romanos demostraron tener una fuerte vocación por el Derecho, disciplina concebida como reguladora de la conducta y las relaciones sociales. El Derecho romano es un conjunto de normas que incluyen todas las leyes, escritas y no escritas, acumuladas a lo largo de los años.

Entre los aportes más sobresalientes podemos mencionar:

  • el Derecho público o civíl: regía las relaciones entre el Estado y los ciudadanos
  • el Derecho privado: regulaba las relaciones familiares y comerciales
  • el Derecho internacional: mediaba las relaciones entre otros pueblos

 

Las Ciudadanías:

Había dos tipos de ciudadanías: la ciudadanía completa y la incompleta. En la completa, entraban solamente las  personas de origen romano. Gozaban de derechos políticos y civiles. En la incompleta estaban las personas que vivían en las provincias. Tenían solamente derechos civiles.

Cuando un pretor (magistrados anuales encargados de la administración de la justicia) asumía su cargo, este dictaba una serie de leyes o edictos, por los cuales se iba a regir, o bien se guiaba por los de su antecesor. Las normas dictadas por el pretor urbano dieron origen al derecho civil, es decir, al que se ocupaba de regular las relaciones entre los ciudadanos romanos. Las normas dictadas por el pretor peregrino dieron origen al llamado derecho de gentes, que regulaba las relaciones de los habitantes de las provincias del imperio (ciudadanos incompletos).

En la época imperial, las resoluciones del emperador se transformaron en fuente de derecho – En el sigllo III, se suprimió la distinción entre el derecho civil y el derecho de gentes, cuando el emperador Caracalla otorgó la ciudadanía romana a todos los habitantes del imperio.

 

La religión en Roma:

La religión romana fue cambiando a través de los siglos. Al principio, los romanos adoraban a diferentes espíritus y fuerzas misteriosas que los protegían, cuidaban, ayudaban, etc.

Como los romanos recibían la influencia de otros pueblos, sus dioses comenzaron a cambiar. El aporte más importante de influencia fue el griego, con su riqueza mitológica. Los romanos asimilaron los dioses griegos y les otorgaron nombres latinos. Las máximas divinidades amalgamadas fueron:

Dioses griegos y romanos

Dioses griegos y romanos

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Ademas de los dioses, había también otras divinidades menores presentes en la familia y en el hogar. Los romanos pensaban que los seres humanos tenían un aspecto divino y, que por esta razón, cuando una persona moría se convertía en espíritus. Estos espíritus tenían diferentes “clases”: larpenate o genio. El lar tutelaba (o mandaba) en la casa; el penate cuidaba de las posesiones y los bienes de la familia y el genio protegía a cada uno de los miembros del hogar. En cada casa se mantenían las imágenes (pequeñas mascarillas) de los familiares fallecidos frente a las cuales había que rendir culto. Si esto no se cumplía, las divinidades pasaban de ser espíritus buenos y apacibles a espíritus temibles y negativos.

En la época imperial, los emperadores fueron divinizados, es decir, tomados como si fueran dioses en carne y hueso por lo que había que hacerles ofrendas para que estos les dieran su “bendición”. A su muerte, el emperador era elevado a la condición de dios, mediante la ceremonia llamada apoteosis

Culto privado y culto público:

El culto privado, era el que se celebraba en cada hogar. El padre lo dirigía y participaban todos los miembros de familia. Básicamente, consistía en realizar ofrendas, rezos y libaciones, (acompañadas de un estricto formalismo) tratando de agradar a un dios y recibir la protección de este. Si la persona no sentía ningún beneficio de parte del dios, buscaba otro.

El culto público estaba relacionado con la ciudad y todo aquello que beneficiara a la vida de la comunidad y del Estado (agricultura, guerra, etc), y sus ritos eran presididos por los pontífices. El objetivo de los ritos era lograr la paz con los dioses para que estos les otorguen beneficios. Estos actos se realizaban en el momento considerado oportuno por las autoridades religiosas. Por estas razón había días considerados fastos (buenos) y nefastos (negativos). El culto consistía en ofrendas, rezos, libaciones, procesiones y sacrificios de animales.

 

El Cristianismo:

Los hebreos, un pueblo bajo la dominación romana en Palestina, esperaban un salvador o “Mesías” y junto con el la instauración del reino de Dios sobre la tierra. En este ambiente de expectativa espiritual, se produjo lo que los  cristianos llaman la llegada del “Hijo de Dios hecho hombre”. Este Mesías llegó bajo el gobierno del emperador Tiberio y fue conocido como Jesús de Nazaret (Nazaret era el lugar donde había nacido).

Después de la ejecución de Jesús por los romanos (que temían que se proclamara rey de los hebreos y liderara una rebelión judía contra el imperio), sus discípulos, los apóstoles, iniciaron la predica o predicación de su palabra logrando que muchos romanos y gente de demás pueblos aceptaran el mensaje de Jesús.

Ya que los cristianos se negaban a rendir culto al emperador (quien era visto como un dios en carne y hueso), los romanos tomaron esto como una amenaza a su autoridad por lo que empezó una persecución contra los cristianos: los perseguían, torturaban y mataban.

Después de un tiempo, el emperador Constantino, al ver el aumento de los creyentes en Roma, permitió la libertad de cultos para fortalecer la unidad del imperio por medio del Edicto de Milán en el año 313. De esta manera, los cristianos pudieron levantar edificios para su culto, ocupar cargos públicos y recuperar sus bienes confiscados.

Finalmente, en el 391, el emperador Teodisio dictó el Edicto (o ley) de Tesalónica por el cual establecía al cristianismo como la única religión permitida en el imperio y condenó el paganismo.

 

Leer Más: “El Cristianismo en Roma”

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